La industria láctea está dañando el medio ambiente

La industria láctea se encuentra en el punto de mira por lo perjudicial que resulta para el medioambiente

La ganadería es uno de los principales contaminantes, emisores de gases de efecto invernadero y destructores de tierra, hábitats y biodiversidad del planeta. También es uno de los principales culpables del cambio climático, siendo responsable del 14.5% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, más de las que produce el sector del transporte.

El impacto de la industria láctea

Dentro de la ganadería, la industria láctea es una de las más contaminantes. Solo la producción de leche es responsable del 20% de las emisiones de la ganadería y del 4% del total de las emisiones del mundo.
Solo en Reino Unido hay más de 1.8 millones de vacas lecheras y la mayoría paren un ternero al año. Todas ellas necesitan ser alimentadas y las granjas en las que malviven necesitan electricidad, combustible y grandes cantidades de agua. Debido a la digestión de las vacas, la industria láctea produce grandes cantidades de lodo y continuas emisiones de metano, uno de los gases de efecto invernadero más dañinos.

Según la organización Carbon Trust, la huella de carbono total de la industria láctea del Reino Unido, incluyendo las emisiones de las granjas lecheras, el transporte, la distribución y el proceso, es de 15.5 millones de toneladas de dióxido de carbono por año. Rumiantes como las vacas emiten metano, que es 25 veces más contaminante que el dióxido de carbono. Los excrementos de los rumiantes también emiten óxido nitroso, un gas aún más dañino que el metano y y unas 300 veces más contaminante que el dióxido de carbono. Todo esto hace que la industria láctea sea una de las industrias más destructivas del planeta.

¿Está la soja destruyendo la selva tropical?

Muchas personas creen que el consumo de soja y derivados es el culpable de la destrucción de selvas y bosques. Sin embargo, la realidad es que la gran mayoría de soja del mundo se usa para alimentar al ganado. Más del 75% de la producción mundial de soja acaba convirtiéndose en pienso para alimentar a los animales, no para el consumo humano. La leche de soja o el tofu no son el problema, lo es la producción de carne, lácteos y otros productos animales. No obstante, si quieres prescindir de la soja, cuentas con muchas otros tipos de leches vegetales.